Breve historia del Premio Adonáis
Nació
este premio en 1943, al mismo tiempo que la colección del mismo nombre,
como apuesta bajo el signo de Biblioteca Hispánica, regida por Juan
Guerrero Ruiz, el gran amigo de Juan Ramón Jiménez, para contrarrestar
la creciente oficialidad de la poesía.
En 1946, ambos
empeños serían adoptados por Ediciones Rialp que los desarrolló hasta
el día de hoy, contando actualmente la Colección Adonáis con más de 570
volúmenes, ejemplo de continuidad no alcanzado hasta ahora por ninguna
otra empresa editorial de este carácter.
A esa nota hay
que añadir, desde el primer momento, su pluralismo de nombres y
tendencias, lo que la convierte en un conjunto indispensable para
apreciar el contenido y evolución de la poesía española desde la
posguerra a nuestros días. Adonáis no se ha prestado nunca al juego de
los grupos que tratan de concentrar las particularidades propias de la
andadura poética. En Adonáis hubo y hay sitio para las más diversas
expresiones.
Desde su fundación, el compromiso del Premio
Adonáis ha sido el de promocionar voces nuevas para la poesía española,
así como el empeño por descubrir valores inéditos. De este modo, las
voces jóvenes hallaron en la colección y Premio Adonáis una preferente
oportunidad de mostrarse. Para que ese desenvolvimiento fuese aún más
efectivo, en las bases de su concurso se especifica que sus
participantes no han de rebasar, en el momento de enviar su trabajo,
los treinta y cinco años, de modo que eviten la lógica competencia de
los maduros. La juventud tiene, pues, campo libre para expresarse y
lograr el papel que le cuadra en la trayectoria donde se acumulan
tantos propósitos creativos.