Abancay. Un obispo en los Andes peruanos

El autor, obispo emérito de Abancay (Perú), cuenta su infatigable labor pastoral, respondiendo a su vocación como sacerdote diocesano de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz: los viajes apostólicos, su tenaz labor social en beneficio de los pobres y desplazados, y su trabajo en favor de las vocaciones, con la creación de dos seminarios.
 
«Al recordar tantas iniciativas de toda clase, salta al cielo mi agradecimiento sincero a instituciones internacionales y a personas particulares que han hecho posible tanta maravilla.(...) Me siento también cordialmente agradecido a san Josemaría Escrivá por haberme hecho posible tanta aventura divino-humana, y por haber sido sostenido y alentado por el espíritu que de él heredé.»
 
Mons. Enrique Pèlach nació en 1917 en Gerona. Desde su infancia, latía en él un afán misionero. Ingresó en el Seminario de su ciudad natal, y estudió en la Universidad Gregoriana de Roma.
 
En 1949 conoció a san Josemaría Escrivá, y ese primer encuentro fue decisivo en su vida. En 1952 pidió la admisión en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.
 
Al ser creada la Prelatura Nullíus de Yauyos, en 1957, fue uno de los cinco primeros sacerdotes que llegaron al Perú para iniciar la labor misionera junto a Mons. Ignacio de Orbegozo. Desde ese año hasta 2004, ha trabajado allí incansablemente, primero en Yauyos, y desde 1968, como obispo de Abancay.
Escritor
Colección
Libros sobre el Opus Dei
Materia
Religión: general
Idioma
  • Castellano
EAN
9788432135552
ISBN
978-84-321-3555-2
Páginas
184
Ancho
15 cm
Alto
22 cm
Edición
2
Fecha publicación
08-11-2005

Precio

Edición en papel
10,00 €
También disponible en

Contenidos

-El autor, obispo emérito de Abancay (Perú), cuenta su infatigable labor pastoral, respondiendo a su vocación como sacerdote diocesano de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz: los viajes apostólicos, su tenaz labor social en beneficio de los pobres y desplazados, y su trabajo en favor de las vocaciones, con la creación de dos seminarios.

«Al recordar tantas iniciativas de toda clase, salta al cielo mi agradecimiento sincero a instituciones internacionales y a personas particulares que han hecho posible tanta maravilla.(...) Me siento también cordialmente agradecido a san Josemaría Escrivá por haberme hecho posible tanta aventura divino-humana, y por haber sido sostenido y alentado por el espíritu que de él heredé.»

Mons. Enrique Pèlach nació en 1917 en Gerona. Desde su infancia, latía en él un afán misionero. Ingresó en el Seminario de su ciudad natal, y estudió en la Universidad Gregoriana de Roma.

En 1949 conoció a san Josemaría Escrivá, y ese primer encuentro fue decisivo en su vida. En 1952 pidió la admisión en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

Al ser creada la Prelatura Nullíus de Yauyos, en 1957, fue uno de los cinco primeros sacerdotes que llegaron al Perú para iniciar la labor misionera junto a Mons. Ignacio de Orbegozo. Desde ese año hasta 2004, ha trabajado allí incansablemente, primero en Yauyos, y desde 1968, como obispo de Abancay.