Ambiente, organización y diseño educativo

La escuela es un organismo vivo. Cuestión primordial, por tanto, será cuidar el ambiente en que ese ser se desarrolla. Y para eso, hay que empezar por calibrarlo hasta perfilar el ambiente más adecuado a los fines que se buscan: cómo se construye, cuáles son las características del ambiente escolar personalizado, cómo debe ser utilizado para obtener el máximo provecho. Siendo la institución escolar un ámbito de convivencia en el que se enseña y se aprende a vivir  como objetivo primordial, la creación y mantenimiento del ambiente apropiado ha de ser, sin duda, el preferente campo de atención de directivos y profesores.
 
Pero el centro educativo es a la vez un sistema de estímulos para el aprendizaje de disciplinas determinadas que ha de sustentarse en una estructura racional, técnica, que asegure la consistencia de lo que se enseña. La organización que regule la actuación de alumnos y profesores como factores principales de la actividad sistemática, ha de alcanzar y conservar, por tanto, niveles de eficacia aportando con naturalidad confianza en la solidez de sus mecanismos.
Colección
Educación y Pedagogía
Materia
EDUCACIÓN PEDAGOGÍA
Idioma
  • Castellano
EAN
9788432128264
ISBN
978-84-321-2826-4
Páginas
288
Ancho
15 cm
Alto
21 cm
Edición
1

Precio

Edición en papel
16,00 €

Contenidos

La escuela es un organismo vivo. Cuestión primordial, por tanto, será cuidar el ambiente en que ese ser se desarrolla. Y para eso, hay que empezar por calibrarlo hasta perfilar el ambiente más adecuado a los fines que se buscan: cómo se construye, cuáles son las características del ambiente escolar personalizado, cómo debe ser utilizado para obtener el máximo provecho. Siendo la institución escolar un ámbito de convivencia en el que se enseña y se aprende a vivir como objetivo primordial, la creación y mantenimiento del ambiente apropiado ha de ser, sin duda, el preferente campo de atención de directivos y profesores.
Pero el centro educativo es a la vez un sistema de estímulos para el aprendizaje de disciplinas determinadas que ha de sustentarse en una estructura racional, técnica, que asegure la consistencia de lo que se enseña. La organización que regule la actuación de alumnos y profesores como factores principales de la actividad sistemática, ha de alcanzar y conservar, por tanto, niveles de eficacia aportando con naturalidad confianza en la solidez de sus mecanismos.