Breve tratado de la paz del alma

    Breve obra de espiritualidad clásica que trata de la necesidad de la paz interior. Esa paz nace del amor a Dios -y no del temor-; de la oración confiada en Dios, aceptando siempre su voluntad...

    Escritor
    Colección
    Neblí
    Número en la colección
    4
    Materia
    Cristianismo
    Idioma
    • Castellano
    EAN
    9788432147708
    ISBN
    978-84-321-4770-8
    Páginas
    100
    Ancho
    13 cm
    Alto
    19 cm
    Edición
    2
    Fecha publicación
    01-03-2017
    Edición en papel
    10,00 €

    Sobre Fray Juan de Bonilla (Escritor)

    • Fray Juan de Bonilla
      Se ignora dónde y cuándo nació el autor, Fray Juan de Bonilla; se desconoce quiénes fueron sus padres y el trayecto principal de su vida. Lo que parece cierto es que en 1571 era guardián del convento franciscano de Villasilos y que, tres años antes, en 1568, obtuvo licencia para ... Ver más sobre el autor

    Contenidos

    Este breve libro es una pequeña joya, casi oculta, de la mística española del siglo XVI. Cuando se publicó tuvo una gran acogida, porque no hay otra obra de nuestra espiritualidad clásica que trate así de la necesidad de la paz interior. Esa paz nace del amor a Dios -y no del temor-, de la oración confiada en Dios, aceptando siempre su voluntad...

    La primera edición que se conoce es de 1580, en Alcalá de Henares. Desde principios del siglo XVII se realizaron muchas ediciones, atribuyéndolo erróneamente a Lorenzo Scupoli. Después fue publicado como apéndice del Tratado de la oración y meditación, de san Pedro de Alcántara.

    Se ignora dónde y cuándo nació el autor, Fray Juan de Bonilla; se desconoce quiénes fueron sus padres y el trayecto principal de su vida. Lo que parece cierto es que en 1571 era guardián del convento franciscano de Villasilos y que, tres años antes, en 1568, obtuvo licencia para imprimir su Breve tratado.

    En el libro se incluyen unas Advertencias del Caballero de Gracia, que figuran junto al Breve Tratado en el ejemplar de 1680, usado para esta edición. Jacobo de Gracia nos recuerda que debemos ser santos, pero con una santidad no común, y afirma que siempre se puede rectificar, pedir perdón a Dios y volver a la lucha para crecer más, para amar más.