Agustín Cobos
El rostro escondido del amor
A través de la historia de Manuel, este libro invita a redescubrir la Eucaristía, el silencio ante el Sagrario y la alegría de una vida entregada a Dios. Ofrece un testimonio esperanzador sobre la fuerza transformadora de la gracia en la vida cotidiana.
Manuel podría ser cualquier joven de siete u ocho años. Desde su infancia hasta su entrega total, este conmovedor relato reúne la experiencia de cualquier encuentro con Dios, e invita a redescubrir la Eucaristía y la fuerza del silencio ante el Sagrario como claves definitivas de una vida sorprendentemente feliz.
Lejos de todo artificio, el libro presenta un altar sencillo y un sacerdote que busca desaparecer para que Jesús sea visto. Es un homenaje a la fidelidad anónima y un bálsamo para quienes buscan consuelo en la entrega diaria. Es, en definitiva, una invitación espiritual para cualquier persona, joven o madura, que necesite reconectar con la fuente de la gracia divina.
El autor escribe desde la sencillez, sin grandes estudios y con una historia accidentada que le permite ser un espectador cualificado de la acción de Dios en las almas.