Roma, dulce hogar. Nuestro camino al catolicismo

    Un matrimonio norteamericano ofrece el testimonio cálido y sincero de su conversión al catolicismo: una peregrinación espiritual y una búsqueda de la verdad que culmina en la alegría del regreso a casa: la Iglesia.

    Escritor
    Colección
    Biografías y Testimonios
    Materia
    Biografía: religiosa y espiritual
    Idioma
    • Castellano
    EAN
    9788432133220
    ISBN
    978-84-321-3322-0
    Páginas
    200
    Ancho
    15 cm
    Alto
    22 cm
    Edición
    24
    Fecha publicación
    07-11-2000
    Edición en papel
    13,00 €

    Sobre Scott & Kimberly Hahn (Escritor)

    • Scott & Kimberly Hahn
      Scott y Kimberly Hahn, padres de familia numerosa, forman un matrimonio luminoso y lleno de afán apostólico. Su caminar hacia la Iglesia católica ha estado sembrado de lucha interior, incomprensiones y distancias -pues Scott se convirtió cuatro años antes, y era además un promete... Ver más sobre el autor

    Contenidos

    Scott y Kimberly Hahn -un matrimonio norteamericano- ofrecen el testimonio cálido, alegre y realista de su conversión al catolicismo. Formados en la Iglesia presbiteriana, inician una peregrinación espiritual que transforma toda su vida; es un camino de búsqueda de la verdad y adhesión a la voluntad divina, que culminó en la inmensa alegría de ser recibidos en la Iglesia católica.

    Desde entonces, los Hahn ofrecen charlas por todo su país y graban cintas que se difunden por el mundo entero. Miles de personas han podido así conocer tanto su experiencia, como las verdades y la belleza de la fe católica.

    Éste es el relato de su historia, y atrae al lector desde el comienzo. Es una motivadora invitación a tomarse más en serio la fe, a vivirla de forma más plena, y a compartirla con los demás.

    La edición original en inglés se ha traducido a otras muchas lenguas, como el francés, el italiano, el alemán o el chino.

    Scott y Kimberly Hahn, padres de familia numerosa, forman un matrimonio luminoso y lleno de afán apostólico. Su caminar hacia la Iglesia católica ha estado sembrado de lucha interior, incomprensiones y distancias -pues Scott se convirtió cuatro años antes, y era además un prometedor teólogo presbiteriano-. Pero por encima de todo se ha impuesto en su vida el amor: del uno hacia el otro, a sus hijos, a la verdad y, sobre todo, a Cristo y a la Sagrada Escritura.