Sólo la ausencia

Nació el 31 de julio de 1971 en Río Tinto (Huelva), pero ha vivido, desde la niñez, en Asturias. Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo. De octubre de 1994 a agosto de 1995 residió en Giessen (Alemania) como estudiante becado, lo que sirve de fondo a algunos de los poemas de este libro, Ahora es Lector de Español en la Universidad de Libreville (Gabón). Hasta aquí su escritura poética sólo era conocida en un ámbito de amistades. Esto es que nunca fue publicada. Como se deduce de su ficha biográfica, une a su condición académica, tan frecuente hoy en los integrantes del verso, como se decía ayer, casi como una exigencia poco menos que reglamentaria, esa formación se advierte en la letra y el espíritu de lo explayado y, a veces, igual que en este caso, en algunos de los motivos que se abordan. SOLO LA AUSENCIA, accésit del Adonáis de 1997, empezó a componerse en Bolbao (1989-1991) y tuvo término en Giessen. Una cita de María Zambrano, cuya obra suscita interés de algunos poetizadores de esta hora, encabeza el volumen. En dicho texto se alude a la noche del sentido que hay que soportar para que comience a surgir la esperanza de que el condenado por la luz nazca en otra luz. De que nazca una luz que lo nazca. En la parte primera se fija esta situación a través de un ansia íntima y desilucionadora, donde se instala el deseo amoroso y las visiones del paisaje con realidad y memoria del entorno humano. Lo existencial trasfunde el propósito iluminante que se aspira a alcanzar como meta superadora de un vacío. Dice: ¡Qué poca ciencia el vivir!, / quemar los años, / y hacerlos pasto de la luz, / que nos dispersa / con el temor ante el prodigio. Predomina, pues, en tal trayecto, la inquietud muy turbadora, las dudas y, asimismo, el impulso dominante de esa actitud. Tras ese enfoque surge una atmósfera muy distinta: la de Giesen, Belín, Frankfurt... El traslada vive la cotidianeidad de su extranjería que contiene elementos contribuidores de un remozo relativo. La mirada y el interior confluyen; pero, no obstante, continúa una latencia que ya apreciábamos. O sea, sabes que estás solo, y, sin embargo, aún hay salida en el silencio, / y las palabras que te escribo / son troncos a medio arder. Este proceso culmina con una declaración: Sabed ya que vivo mi soledad / porque no está vacía: / está llena de ausencia. En estas páginas se comprueba, una vez más, una corriente que se hace visible en los últimos acaeceres de la poesía actual: la profundización, con signos neorrománticos en los mechinales de la persona en un trance de crisis.
Escritor
Colección
Poesía. Adonáis
Materia
Poesía de poetas individuales
Idioma
  • Castellano
EAN
9788432131844
ISBN
978-84-321-3184-4
Páginas
64
Ancho
13 cm
Alto
18 cm
Edición
1
Fecha publicación
06-05-1998
Número en la colección
536

Precio

Edición en papel
7,00 €