Luces del Rosario

«El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio». Así comenzó el anterior Papa Juan Pablo II, su Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae.
 
Uno de esos santos aludidos por Juan Pablo II, San Josemaría Escrivá, nos dio el siguiente consejo:
 
«Amigo mío: si tienes deseos de ser grande, hazte pequeño. Ser pequeño exige creer como creen los niños, amar como aman los niños, abandonarse como se abandonan los niños..., rezar como rezan los niños (...).
 
¿Quieres amar a la Virgen? -Pues, ¡trátala! ¿Cómo? -Rezando bien el Rosario de nuestra Señora».
 
Por eso, el autor ha intentado hacerse niño al escribir estas páginas, e invita al lector a que haga lo mismo, imitando a San Josemaría en este tono que él supo mantener en su Santo Rosario. Sólo pretende ayudar a los que quieran introducirse en los momentos del Santo Evangelio que el Rosario nos sugiere; «a fijar en ellos la mirada de su corazón y a revivirlos», como también nos pedía Juan Pablo II.
Escritor
Colección
Patmos
Materia
Espiritualidad y experiencia religiosa cristianas
Idioma
  • Castellano
EAN
9788432134784
ISBN
978-84-321-3478-4
Páginas
192
Ancho
13 cm
Alto
19 cm
Edición
2
Fecha publicación
06-02-2004
Número en la colección
223

Precio

Edición en papel
11,00 €
También disponible en

Sobre Juan Antonio González Lobato (Escritor)

  • Juan Antonio González Lobato
    Juan Antonio González Lobato nació en Madridejos (Toledo). Es Doctor en Derecho Civil y en Derecho Canónico.   En 1948 se ordenó sacerdote: Desde entonces realizó su labor apostólica, sobre todo entre universitarios, en distintas ciudades de España, y después en varias diócesis d... Ver más sobre el autor

Contenidos

-«El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio». Así comenzó el anterior Papa Juan Pablo II, su Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae.

Uno de esos santos aludidos por Juan Pablo II, San Josemaría Escrivá, nos dio el siguiente consejo:

«Amigo mío: si tienes deseos de ser grande, hazte pequeño. Ser pequeño exige creer como creen los niños, amar como aman los niños, abandonarse como se abandonan los niños..., rezar como rezan los niños (...).

-¿Quieres amar a la Virgen? -Pues, ¡trátala! ¿Cómo? -Rezando bien el Rosario de nuestra Señora».

Por eso, el autor ha intentado hacerse niño al escribir estas páginas, e invita al lector a que haga lo mismo, imitando a San Josemaría en este tono que él supo mantener en su Santo Rosario. Sólo pretende ayudar a los que quieran introducirse en los momentos del Santo Evangelio que el Rosario nos sugiere; «a fijar en ellos la mirada de su corazón y a revivirlos», como también nos pedía Juan Pablo II.

Juan Antonio González Lobato es sacerdote. En Patmos ha publicado también Caminando con Jesús.

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